Haiku: Tesoro

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Compartiendo

Aumentan las posesiones

He aquí el milagro…

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Miguel Angel Campano Milagros 1998 Óleo sobre lienzo

Miguel Angel Campano Milagros 1998 Óleo sobre lienzo

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Alfonso Caycedo y la sofrología (3)

Nous aimons tous gagner, mais combien aiment s’entraîner ? (A todos nos gusta ganar, pero ¿ a cuántos nos gusta entrenar?

Mark Spitz (1950 – //)

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Alfonso Caycedo y la sofrología (3)

Los ciclos de la sofrología caycediana (RDC)

Tres ciclos

La sofrología caycediana se desarrolla en tres ciclos principales compuestos cada uno de ellos de 4 grados (12 grados en su totalidad) (significando RDC “Relajación Dinámica de Caycedo):

El primer ciclo llamado ciclo fundamental, de base o reductivo. Tiene como finalidad un mejor conocimiento de uno mismo permitiendo de gestionar mejor nuestras grandes dimensiones como hombre: conciencia corporal, mental, emocional, intuitiva y creadora. Lleva a un mejor esquema corporal (refuerzo de la percepción del cuerpo como cuerpo) y sobre todo una dimensión más positiva de él.

El segundo ciclo llamado ciclo radical. Conciencia energética, refuerzo del aspecto energético y celular.

El tercer ciclo llamado existencial. Conciencia existencial, proyección de nuestra conciencia sobre el mundo exterior.

Las tres teorías claves de la RDC

Primera teoría

Llamada teoría de los estados y niveles de la conciencia, estudia la conciencia dividiéndola en estados y niveles. Los estados son las variaciones cualitativas y tienen tres características:

– Conciencia ordinaria, estudiada por la psicología

– Conciencia patológica , estudiada por la psiquiatría

– Conciencia sofrológica, estudiada por la sofrología

Segunda teoría

Es la teoría caycediana de la conciencia llamada “isocay”. Después de numerosos años de investigación fenomenológica y existencial, Caycedo descubre que el entrenamiento no tan sólo se realiza en el nivel sofrológico si no que se realiza en un nivel de conciencia “vigil” en las que se encuentran las estructuras de mayor integración del ser, responsables de la libertad, de la claridad, de la creatividad y de la armonía de la conciencia. Ese nivel de conciencia es definido como “conciencia isocay”

Tercera teoría

Son las teorías caycedianas de los 5 sistemas “isocays”

1) El primer sistema incluyen las estructuras anatomo-fisiológicas de la cabeza (el cráneo y  la cara) con un espacio de interacción  en la frente, en el espacio comprendido entre los dos ojos

2) El segundo sistema incluye las estructuras anatomo-fisiológicas del cuello y la parte externa de las extremidades superiores, incluyendo las regiones del deltoides, posteriores del brazo, posteriores del antebrazo y la parte externa de la mano. Dispone de un espacio de interacción a altura de la tiroides.

3) El tercer sistema incluye las estructuras anatomo-fisiológicas del torax y de la parte interna de las extremidades superiores (incluyendo las axilas), anteriores del brazo, anteriores del antebrazo y la palma de la mano. Dispone de un  espacio de interacción a altura de esternón.

4) El cuarto sistema incluye las estructuras anatomo-fisiológicas de la región abdominal, incluyendo la parte superior de la región umbilical y la región epigástrica (aquello de que algunos llaman el plexo solar). Dispone de un espacio de interacción situado a unos 4 centímetros por encima de ombligo.

 5) El quinto sistema comprende las estructuras anatomo-fisiológicas de la región del bajo vientre, incluyendo la parte inferior de la región umbilical, la parte baja de la región pubiana o hipogástrica y las extremidades inferiores. El espacio de interacción se sitúa a unos 4 centímetros bajo el ombligo (coincidiendo con el espacio que el zen define como el “hara” -el centro vital del hombre)

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Sofrología 2

Sofrología 

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Haiku: Distancia

Haiku: Distancia

Cielo y Tierra

Lentamente se alejan

Si discrimino

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Guillermo Pérez Villalta El eco de la distancia 1988 Temple vinílico

Guillermo Pérez Villalta El eco de la distancia 1988 Temple vinílico 

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Alfonso Caycedo y la sofrología (2)

Les choses n’ont pas de signification : elles ont une existence (las cosas no tienen un significado : tienen una existencia)

Fernando Pessoa (1888-1935) Le Gardeur de troupeaux et autres poèmes

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Alfonso Caycedo y la sofrología (2)

Cuadro de una sesión de RDC (Relajación dinámica de Caycedo)

La sofrología tan sólo se practica en pie o sentado. Según los casos y las circunstancias, el sofrólogo debe adaptar su método según  el “principio de adaptabilidad”. La posición estirada puede entonces ser aceptada, pero tan sólo como excepcionalidad. Se desaconseja también la creación de “ambientes” como fondos musicales, voces suaves, luz tamizada, decoración de “sueño”, perfumes para hacer más agradable la sesión. El sofrólogo se debe de participar al mismo tiempo que dirige la sesión.

La vivencia “frónica”

Con la finalidad de desmarcarse de las prácticas de la hipnosis, la psicoterapia o la fisioterapia, Caycedo inventa “la vivencia frónica” que presenta como la esencia de toda finalidad sofológica.

La sofrología Caycediana se desglosa en una fase preparatoria, los 12 grados, las actualizaciones que hizo entre 1999 y 2002, las técnicas asociadas, las técnicas abreviadas y las técnicas claves.

En 2010, Caycedo presenta una nueva teoría que llama “Ciber-conciencia-frónica” que considera como su último y mayor éxito después de 50 años de trabajo “vivencial” permanente, fruto de sus estudios consagrados a la sofrología desde los años 60.

Basado en la fenomenología

Las impresiones de la experiencia corporal son ante todo resentías  a través de la lectura que da la puesta en practica la “reducción fenomenológica” (Hussel, Heidegger, Caycedo)

El “sofronizado”, (la persona que vive la sesión de sofrología bajo la conducta del sofrólogo, o la persona que entrena con él cuando sus conocimientos se lo permiten) desde su propia situación vital, sus costumbres, intenta en cada sesión encontrar en la experimentación de su propio cuerpo, otras posibilidades de vivir las cosas, aprende a sincronizar su innovación por medio de la respiración. Después, en un contexto de dialogo, el sofrólogo lo orienta sobre el sentimiento o los sentimientos de las sensaciones vividas y lo invita a hacer una “descripción fenomenológica” (la sofro-descripción). Eso le permitirá la descripción de las vivencias de la sesión en términos de sensaciones y sentimientos, reforzando así el proceso de integración (principio de acción positiva).

Esas condiciones varían conforme se va entrenando y por eso mismo permite que el Ser se modifique incidiendo sobre la conciencia.

La axiología habla de los valores de la existencia humana. Es uno de los capítulos claves, segundo objetivo de la investigación, esencial para poder comprender los fundamentos de la investigación (reducción fenomelógica  de Caycedo) Operación que consiste en eliminar de una vivencia y de su objeto toda toma de posición acerca de su realidad, así como de la existencia del sujeto. Esa misma operación permite afinar la mirada “pluridimensiona”l del sofrólogo frente al paciente.

La persona es su propia solución frente a las posibilidades de las que dispone para vivir de otra manera su condición humana capaz de valorizar la energía de la vida en la experiencia inmediata (aquí y ahora), igual que la que ya ha vivido (pasado) y obtener una visión positiva del futuro (futurización) 

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Sofrología 1

Sofrología

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Cuento sin nombre

Cuento sin nombre

Un señor muy creyente sentía que estaba cerca de recibir una luz que le iluminara el camino que debía seguir. Todas las noches, al acostarse, le pedía a Dios que le enviara una señal sobre cómo tenía que vivir el resto de su vida.

Así anduvo por la vida, durante dos o tres semanas en un estado semi-místico buscando recibir una señal divina.

Hasta que un día, paseando por un bosque, vio a un cervatillo caído, tumbado, herido, que tenía una pierna medio rota. Se quedó mirándolo y de repente vio aparecer a un puma. La situación lo dejó congelado; estaba a punto de ver cómo el puma, aprovechándose de las circunstancias, se comía al cervatillo de un sólo bocado.

Entonces se quedó mirando en silencio, temeroso también de que el puma, no satisfecho con el cervatillo, lo atacara a él. Sorpresivamente, vio al puma acercarse al cervatillo. Entonces ocurrió algo inesperado: en lugar de comérselo, el puma comenzó a lamerle las heridas.

Después se fue y volvió con unas pocas ramas humedecidas y se las acercó al cervatillo con la pata para que éste pudiera beber el agua; y después se fue y trajo un poco de hierba húmeda y se la acercó para que el cervatillo pudiera comer.

Increíble.

Al día siguiente, cuando el hombre volvió al lugar, vio que el cervatillo aún estaba allí, y que el puma otra vez llegaba para alimentarlo, lamerle las heridas y darle de beber.

El hombre se dijo:

“Esta es la señal que yo estaba buscando, es muy clara. Dios se ocupa de proveerte de lo que necesites, lo único que no hay que hacer es ser ansioso y desesperado corriendo detrás de las cosas”.

Así que agarró su atadito, se puso en la puerta de su casa y se quedó ahí esperando que alguien le trajera de comer y de beber.

Pasaron dos horas, tres, seis, un día, dos días, tres días… pero nadie le daba nada.

Los que pasaban lo miraban y él ponía cara de pobrecito imitando al cervatillo herido, pero no le daban nada.

Hasta que un día pasó un señor muy sabio que había en el pueblo y el pobre hombre, que estaba muy angustiado, le dijo:

– Dios me engañó, me mandó una señal equivocada para hacerme creer que las cosas eran de una manera y eran de otra. ¿Por qué me hizo esto? Yo soy un hombre creyente…

Y le contó lo que había visto en el bosque.

El sabio lo escuchó y luego dijo:

– Quiero que sepas algo. Yo también soy un hombre muy creyente. Dios no manda señales en vano. Dios te mandó esa señal para que aprendieras.

El hombre le preguntó:

– ¿Por qué me abandonó?

Entonces el sabio le respondió:

– ¿Qué haces tú, que eres un puma fuerte y listo para luchar, comparándote con el cervatillo? Tu lugar es buscar algún cervatillo a quien ayudar, encontrar a alguien que no pueda valerse por sus propios medios.

Jorge Bucay (1949-//)  Cuentos para pensar

Gaspare Traversi Mendiant accroupi Óleo sobre telaGaspare Traversi Mendiant accroupi Óleo sobre tela

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Alfonso Caycedo y la sofrología (1)

Tout ne tient son existence que par l’importance que tu lui accordes (Todo tiene existencia tan sólo por la importancia que le concedes)

Olivier Lockert (1970 – //) Core gem

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Alfonso Caycedo y la sofrología (1)

Etimología

Sofrología viene del griego y se compone de tres raíces: Sos que significa armonía, Phren que significa espíritu, conciencia y Logos que significa ciencia. La sofrología se define pues como la ciencia de la conciencia que permit la armonía del cuerpo y del espíritu, permitiendo de esa manera el estudio de la Conciencia Humana y la conquista de los valores propios del hombre. El lema de la sofrología, cuyo objetivo es la búsqueda de la conciencia y de los valores de la existencia, es: “Ut conscientia Noscatur

Nacimiento, historia y presente de la sofrología

A finales de los años 50, Alfonso Caycedo sale de la Universidad de Madrid con su diploma de neuropsiquiatría, doctor en medicina y cirugía, especialista en neurología y psiquiatra del Hospital Clínico de Barcelona. Profundamente marcado por los métodos de tratamiento brutales (electrochoques, comas, etc.) empleados sin saber muy bien qué se buscaba con ello y sin medir las posibles consecuencias para los enfermos, decide consagrarse al estudio de la conciencia y a la investigación de otras formas de terapias en psiquiatría. Así empieza la sofrología: “ciencia para la (re) construcción del individuo desde el cuerpo vivido al presente y en positivo”, con el objetivo de devolver al cuerpo el primer lugar que había perdido en la cultura moderna.. En 2010, después de 50 años de perfeccionamiento, entrega el relevo a su hija Natalia Caicedo, para que siga su obra a favor de la Sofrología Caycediana.

La Relajación Dinámica de Caycedo (RDC)

Para formular su RDC, Caycedo contó con la ayuda de Ludwig Binswanger, psiquiatra fenomenólogo y por diversos pensadores occidentales (Platón, Heraclito, fenomenología europea, hipnosis, psicoanálisis) y por diversas corrientes orientales (yoga, Zen, Tummo), para, a partir de 1968, “construir” su método de relajación dinámica. Al principio contaba con 3 ciclos y en los últimos años en 12 (ellos mismos divididos en 3 ciclos: reductivo,  radical y existencial). Caycedo considera el cuerpo y el espíritu como dos dimensiones de una sola unidad existencial original y “auto-evolutiva”. La conciencia sería la fuerza  o la energía vital que integran esas dos polaridades (cuerpo-espíritu).

Caycedo presenta ante todo la sofrología como unas practicas para entrenar diariamente aquello que él llama nuestra “conciencia-energía”.

El profesor Agustín Pedro-Pons, presidente de la Real Academia de Medicina y decano de la facultad de medicina de Barcelona, considera la sofrología como la quinta etapa del estudio de la conciencia (la magia, el magnetismo, la hipnosis,, el psicoanálisis, la sofrología.

La finalidad de una Relajación Dinámica Caycediana es la de potenciar en conciencia nuestra manera de ser frente a las pruebas de la existencia cotidiana.

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Sofrología

Sofrología

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El hombre en busca de sentido (2)

Vis chaque jour comme si tu avais vécu toute ton existence précisément pour ce jour-là. (Vive cada día como si hubieses vivido toda tu existencia precisamente para ese día)

Vassili Vassilievitch Razamov (1856-1919) L’esseulement

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El hombre en busca de sentido (2)

Tercera fase: Después de la liberación 

En esta fase el gran psiquiatra que es el Dr. Frankl quiere analizar la psicología del prisionero que ha sido liberado. Relata lo que sucedió la mañana en que, tras varios días de gran tensión, se izó la bandera blanca a la entrada del campo.

“Al estado de ansiedad anterior siguió una relajación total. Pero se equivocaría quien pensase que nos volvimos locos de alegría”. Y nos cuenta como los prisioneros se arrastraron hasta las puertas del campo diciéndose sin creérselo aún que eran libres. Vieron los alrededores del campo, los prados cubiertos de flores, “pero no despertaban en nosotros ningún sentimiento.”(Frankl, 1946)

Y reproduce el estado de ánimo general cuando por la noche, ya de vuelta a los barracones, un hombre le preguntó a otro ¿estuviste hoy contento? A lo que el otro respondió “para ser franco, no”. Frankl lo explica diciendo que lo que les ocurría a los prisioneros liberados era una “despersonalización”. Todo parecía irreal, improbable, como un sueño, y temían que al despertar les llegase la dura realidad. Narra como si un prisionero era preguntado por un granjero de las cercanías podía pasar horas hablando. Él nos cuenta su particular y conmovedor renacer, una tarde mientras paseaba:

“No había nada más que la tierra y el cielo, y el júbilo de las alondras, y la libertad del espacio. Me detuve. Miré en derredor, después al cielo y finalmente caí de rodillas. En aquel momento yo sabía muy poco de mí o del mundo, solo tenía en la cabeza una frase, siempre la misma: “Desde mi estrecha prisión llamé a mi Señor y él me contestó desde el espacio en libertad.”.”(Frankl, 1946)

Muchos de los prisioneros que habían experimentado en carne propia la brutalidad solo querían reproducirla. Solo muy lentamente se podía devolver a aquellos hombres a la verdad lisa y llana de que nadie tenía derecho a obrar mal, ni aun aunque a él le hubieran hecho daño. Aparte de cierta deformidad moral, otras dos experiencias mentales podían dañar el carácter del prisionero liberado, la amargura y la desilusión que sentía al volver a su antigua vida. Amargura ante la reacción tibia de los otros ante su sufrimiento y terrible experiencia, y la desilusión hacia su propio sino.

El hombre que durante años había creído alcanzar el límite absoluto del sufrimiento se encontraba ahora con que el sufrimiento no tenía límites y con que todavía podía sufrir más y más intensamente.(Frankl, 1946)

En el campo todos sabían que no habría felicidad posible que les pudiera compensar de tanto sufrimiento pero:

“Tampoco estábamos preparados para la experiencia muy difícil de sobrellevar. Pero también llegó el día en que la experiencia en el campo pudo ser vivida como una pesadilla. La experiencia final para el hombre que vuelve a su hogar es la maravillosa sensación de que, después de todo lo que ha sufrido, ya no hay nada a lo que tenga que temer, excepto a su dios.”(Frankl, 1946)

A un hombre le pueden robar todo, menos una cosa, la última de las libertades del ser humano, la elección de su propia actitud ante cualquier tipo de circunstancias, la elección del propio camino.” |(Frankl, 1946)

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Dalia Fijalkow Souffrance Óleo sobre lienzo

Dalia Fijalkow Souffrance Óleo sobre lienzo

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